RESEÑA DE FERNANDO FIESTAS EN LA REVISTA LA HOJA AZUL EN BLANCO, Nº18


LA VISIÓN ENCENDIDA

ENSAYO-FICCIÓN. EDITORIAL LIBROS DEL AIRE, 2012


«Ramón de la Vega Ramón de la Vega pide sitio, merece un sitio exclusivo en las letras españolas. Y yo lamento no tener aquí suficiente espacio para analizar el magnífico libro que acaba de sacar. Esta vez, una obra maestra. Dicho así, sin ambages. Porque el libro dentro del género de ensayo-ficción es una obra perfecta a nivel técnico. Porque no se con-forma con ser una serie de diálogos filosóficos con los cinco grandes hombres elegidos del pasado. Porque propone una serie de niveles de reflexión y de acercamiento en nuestra autoconciencia como seres inevitablemente sociales, tan dependientes de los otros. Hacía falta alguien que tuviera la valentía de atreverse a pro-poner soluciones para mirarnos de frente y preguntarnos por los motivos por los que nos han hecho sacar lo peor de nosotros mismos en estos tiempos de crisis. Ya se encargó de hacerlo Thomas Bernhard de recordarnos que los tiempos de guerra, de tambores hostiles, son caldo de cultivo propicio para demonizarnos recíprocamente. Ya insistió Stéphane Hessel con su grito bélico que todos conocemos. Pero no era suficiente, nunca es suficiente. En este libro denso, profundo, sabio, exigente y ambicioso, el autor propone unos diálo-gos imaginarios con cinco grandes hombres en busca de la Verdad a través de distintas dimen-siones conceptuales y no son autores elegidos al azar sino precisamente filósofos de moda en la actualidad y también, precisamente, seres osados y desafiantes con inquebrantable fe en sus propias convicciones, los mejores referentes para nosotros en estos tiempos de duda e incerti-dumbre: Nietzsche, Freud, Schopenhauer, Leopardi y Montaigne. Son cinco diálogos paralelos a distintas historias circunstanciales que obligan a sus propios autores (los supuestos entrevista-dores) a buscar esa verdad que sus propias experiencias negaron o dejaron incompleta. “Los personajes entrevistadores son personajes históricos que viven plenamente su época y por eso son tan diferentes entre sí: un joven que sale a recorrer Europa en una época turbulenta (el siglo XVI) en el que descuartizar o quemar a alguien en nombre de la religión propia (de la propia verdad religiosa) era normal; un espíritu de principios del siglo XIX fascinado por lo que hoy llamaríamos fenómenos paranormales, apasionado de fantasmas y espíritus que se fascina por la explicación de Schopenhauer de la naturaleza profunda como un espacio en el que se confunden pasado, presente y futuro, (…); un diplomático español en París que decide permanecer fiel al Gobierno de la República al inicio de nuestra guerra civil, lo que le condena a ser expulsado de la carrera; un profesor enamorado en la época de las revoluciones liberales contra el despotismo de Fernando VII que va a hablar y se enfrenta al pesimismo de Leopardi y, por último, un solterón empedernido que, como algunos fans de la actualidad, acumula todo lo que encuentra sobre su ídolo (en este caso, Nietzsche), y le sigue (en secreto) en sus despla-zamientos por Europa.” Son palabras de Ramón de la Vega en “El Correo de Andalucía” durante la entrevista que tuvo lugar el pasado 20 de agosto con motivo de la aparición de “La visión encendida”; palabras que nos sirven como sólida referencia. Necesitamos reconocernos y hacernos autocrítica en esta tendencia a la globalización de valores en pos de una Verdad que nos identifique. Creo, honestamente, que este libro nos ayudará en esa ardua tarea de reconocimiento, de reflexión. Sorprendente es que una obra de esas características sea tan entretenida por su carácter novelesco, así como seductor resulta el equilibrio entre los diálogos y las vivencias previas de los personajes al encuentro momentáneo que debería marcarles sus vidas. Una obra llamada, sin duda, a ser referente no sólo para com-prender las urgencias de los tiempos actuales sino también para la consagración de este género en España. Y aún hay por decir».


RESEÑA DE FERNANDO FIESTAS EN LA REVISTA LA HOJA AZUL EN BLANCO, Nº15


ADIÓS A MI MADRE

NOVELA. EDITORIAL EDICIONES DEL COBRE, 2009


Con esta novela, publicada en el año 2.009, de 252 páginas, Ramón de la Vega, se ha superado, no un peldaño más, sino un buen fragmento de su escalera personal hasta acomodarse en un nuevo rellano del que esperamos nuevas noticias en su titánica labor de superación ejemplar. Narra la historia de un joven subyugado por las circunstancias y por el temperamento imprevisible y dominante de su madre, en un relato urdido en primera persona cuya acción transcurre en tres ciudades distintas: Salamanca, Madrid y Toulouse. Para explayarlo, De la Vega ha prescindido de todo artificio preciosista para presentar la larga historia de un desencuentro iniciada desde que el protagonista Andrés era un niño. Con este fin, se ha valido del rescate de un recurso técnico que casi ningún narrador emplea hoy día por haber caído en desuso: el procedimiento lineal fi el a la historia que cuenta el protagonista, encasillando a cada personaje en su lugar espacio-temporal dentro de sus intereses exclusivamente autobiográficos. El lector asiste así a la extraña impresión de vivir una reconstrucción en carne y hueso de un Pantocrátor con todos sus pormenores expresivos y jerárquicos porque, de la misma forma que en el Medievo, la Virgen y el niño se disponían en una dialéctica psicológico-formal que pudiese cautivar con su mensaje al ágrafo espectador de aquellos tiempos, De la Vega presenta ese contraste central entre el hijo incomprendido y la madre imposible de asimilar, omnisciente en toda la trama de la obra. Pero lo hace de manera intencionada, con una prosa fría, desprovista de artificios, con apenas sesgos descriptivos hasta el extremo de que omite el momento histórico social en el que transcurre el argumento, salvo contadas referencias que se pueden extraer de algunos diálogos y cartas. Consigue con ello una clara caracterización de los personajes, que la obra sea pegadiza y fácil de recordar y, lo que es más importante, fácil de leer. El narrador ha procurado seleccionar las anécdotas y circunstancias en la historia que de alguna manera fuesen decisivas para comprender su acto final y, a la vez, centrarse en lo que realmente importa: la dificultad de Andrés de realizarse como hombre por la alargada sombra vigilante de su madre. Sin embargo, la historia cuenta con su propia mirada retroactiva porque el protagonista antes de preguntarse por el destino del trágico final de la trama que justifica como insoslayable en cuanto se refiere a términos de liberación, prefiere ordenar los pensamientos de su pasado y empezar esa misma justificación a partir de la primera página donde precisamente dice: “Es difícil saber hacia dónde debo mirar entre tantos recuerdos” y termina con el intrigante erotema acerca de su destino, como si todo hubiera sido condicionado desde el primer momento. Con ello, la novela -de gran calidad, sin duda- tiene carácter cíclico, donde la relación madre hijo gira en torno a la universalidad de los valores telúricos que engloban la condición humana, con todos sus avatares. Para ello desfilan personajes claramente caracterizados, con sus universos personales, sus manías, sus condicionamientos. Sin embargo, nada de esto nos distrae del diagrama perfectamente estructurado de la trama, sino todo lo contrario, nos invita a llegar hasta el final, donde con interrogantes desmesuradamente abiertos, hallamos la respuesta que nos planteamos mientras seguimos el libro. Recomiendo a quienes desconozcan o tengan alguna mínima referencia sobre la obra de Ramón de la Vega, a que se embarquen en la enriquecedora aventura de este magnífico trabajo. Un paso más no sólo hacia la luz, sino hacia el infinito.


RESEÑA APARECIDA EN EL Nº 14 DE LA REVISTA LITERARIA «LA HOJA AZUL EN BLANCO» – OTOÑO-INVIERNO 2010



RESEÑA DIARIO DE UN PRESENTIMIENTO ABC DE 5 DE NOVIEMBRE DE 2005